No, los cálculos biliares no se expulsan por sí solos. En algunas ocasiones se pueden utilizar medicamentos y modificaciones en la dieta (reduciendo al mínimo las grasas) para controlar las molestias de forma temporal. No obstante, este enfoque no quirúrgico ofrece un alivio a muy corto plazo, por lo que los síntomas reaparecerán eventualmente hasta que se retire la vesícula.