Sí. En la mayoría de los casos, se recomienda reparar una hernia umbilical incluso cuando no provoca dolor ni otros síntomas.
Esto se debe a que la hernia no desaparece por sí sola y puede aumentar de tamaño o presentar complicaciones con el paso del tiempo.
Aunque generalmente no se considera una urgencia, realizar la cirugía de manera programada ayuda a prevenir problemas futuros y suele ofrecer una recuperación más sencilla.